Felicidad, dolor y todo lo que se encuentra en la ruta entre estos dos. Vida.

jueves, 3 de julio de 2008


En el inicio y durante los primeros 5 años de mi vida, solo se me ocurre una palabra para describir esa etapa: felicidad.

Mi mundo, una casa de cartón, una vivienda para 5 hogares y un solitario.

En mi hogar sentía paz, comodidad, alegría y amor. Los días pasaban al lado de mis padres, mi mascota, los amigos, los vecinos amables, y un casero gruñón.

A pesar de que siempre pude hablar sobre muchas cosas, casi siempre tenia pocas palabras para con las nuevas personas que conocía. Pero en mi hogar y al lado de los que quería podía ser yo mismo sin mucho perjuicio.

Existía un mundo, fuera de la puerta de la vivienda multihogares. Pero ese mundo, a mis 5 años se reducía a la ciudad en la que vivía. Llena de violencia, muerte, y esperanza. Pero eso yo no lo sabía. No termino de saberlo ahora que tengo 21 años. Mucho menos entender el porque.

Salir al mercado tomando la mano de mi papa, el desayuno caliente, y sentarme a la mesa, observando a mi madre frente a la cocina y mi viejo leyendo un diario. Ambos conversando y riendo, iluminados por los rayos del sol que los acariciaban entrando tímidos por la pequeña ventana sobre el fregadero. Eso era la felicidad.

“Recuerdo, mas de lo que debería”. Por que hacer memoria es elaborar en el presente, retomando partes del pasado. En mi vida cotidiana, recuerdo, recuerdo, pero ahora me dedico mas a vivir, vivir antes de que me vaya sin retorno a este “aquí y ahora”.

A los 6 años y en adelante, conocí el dolor. Desde entonces me acompaño, al colegio, a mis interminables y eternas tardes, y varias noches junto a la soledad, al parque, a la casa de mis familiares. El dolor se apodero de mi vida, no me dejaba salir de mi cuarto. A oscuras lloraba, necesitando morir de inmediato, desaparecer junto con todo lo que se había caído. Eventualmente se fue, pero son periodos de latencia, el dolor desde que me conoció, siempre regreso. Como un maestro, regresaba para demandar los deberes encomendados y antes de irse me dejaba una lección o varias.

Así alternaban: dolor y felicidad, no puedo decir en que momento exacto me visitaron al mismo tiempo. Pero si se que estuvieron. Compartiendo mi tiempo. En otras venían sus amigos, pero ellos daban otras lecciones: alegría y tristeza.

Ayer pensaba en lo genial que es estar vivo, en las muchas personas que he tenido el gusto de conocer y con las que he elegido convivir, y las que me eligieron para acompañarlas. Este puede ser en ocasiones un momento de dolor, tristeza, por las personas que se fueron, a las que les mentí, a las que engañe, a las que mordí sin querer, a las que quiero mucho, a pesar de que ya no viva en sus mentes, y no sientan nada por mi, siempre les voy a desear lo mejor.

Es un momento de felicidad, por que noto con claridad el amor de las personas, no en actos épicos-románticos sino en actos del día a día. El amor que tienen por mi, no deja de sorprenderme. Saben a lo que me refiero, eso es felicidad.

Si, puedo ver más allá de mi dolor. Comprendo más que antes, notando que necesito saber mucho más.

Ahora voy diciendo la verdad a l@s que puedo, y l@s que me importan realmente. Siento que mañana puede ser muy tarde. Aunque se me escapa que algunas cosas necesitan tiempo, días, para cuajar dentro de nosotros. Cuanto quisiera decirle a la persona que quiero todo lo que encierro sobre ella. Cuanto me jodería irme sin que lo sepas. Que estar sin ti es todo un suplicio, y que me gusta caminar solo, pero cuan hermoso y mucho mas lindo seria vivir si nos acompañáramos. Se que mi vida seria mejor contigo, y a si quiero que sea.

Creo que esto último puede ser “todo eso” que esta en el medio del dolor y la felicidad. También puedes pensar en amor.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

mmmmmmm
pensado q poner! jaja
bueno, de tu infancia no sabia casi nada, y en la forma como lo redactas me encanta, y bueno saber q desde tan pequeño sentiste dolor, como q me llena algo de nostalgia.
En el tiempo q nos conocemos,se q has ( y yo también) pasado muchas cosas, buenas y malas;aprendimos a sufrir a reir,a llorar, a amar y a olvidar.
Pero creo q lo más importante, es q sabemos el significado de una buena y honesta " amistad".
La vida da muchas vueltas, dependiedo de nuestras acciones,nuestros futuros se forjan,y a pesar q hemos tomado caminos muy diferentes, se que a pesar de ello, nuestros caminos no se distanciaran.
griss.

Queen! dijo...

casi lloro... y aun sigo intentando no hacerlo...

y es q es asi... un contraste tan fregao... tan doloroso pero hay de esos momentos en q tanta es la felicidad q olvidas por un rato el dolor.. y te dices vale la pena... y te animas y sigues...

feliz.. feliz de q sea cierto..

Anónimo dijo...

"el bálsamo que necesitaban
las heridas húmedas y asquerosas
abiertas por los cuchillos del desamor".
Esta frase me gusta.
No se entiende del amor o del sesamor, ¿xq las heridas?¿cuánto tiempo dura un amor?¿una semana, un año, dos años?...¿será amor? ¿que?